El Gobierno avanza en su plan de reducción del gasto público con un recorte del 3% en todos los ministerios, medida que en el caso de Presidencia implica un ajuste cercano a los $706 millones.
La reducción se enfocará principalmente en gastos de personal y en actividades del mandatario, incluyendo revisión de contrataciones, funciones y costos asociados a giras, ceremonias y eventos oficiales.
Desde el Ejecutivo señalan que la decisión también busca dar una señal política de coherencia con el discurso de austeridad, en medio de la estrechez fiscal que enfrenta el país.
Expertos valoran la medida como un gesto positivo, aunque advierten que su impacto real dependerá de si se consolida como una política estructural en futuros presupuestos. Mientras tanto, otros ministerios continúan negociando la aplicación de estos recortes, en un proceso que se definirá en las próximas semanas.