Una controversia se generó en el concejo municipal de Chillán luego de que se abordaran problemas denunciados por vecinos del sector Ríos de Chillán, relacionados con disturbios en un terreno abandonado donde se habría instalado una comunidad gitana.
“Son una plaga. No se pueden exterminar”, fueron las palabras de la concejala del Partido Republicano, Catalina Sandoval, durante la sesión, declaraciones que rápidamente generaron críticas.
El tema fue planteado inicialmente por la concejala Brígida Hormazábal (PS), quien expuso incidentes ocurridos en el lugar, como la rotura de un grifo y la realización de un funeral que habría congregado a cerca de 1.200 personas.
Según la edil socialista, vecinos del sector aseguran sentirse sobrepasados por la situación y han denunciado episodios de tensión con las familias instaladas en el terreno, lo que motivó el debate en el concejo municipal.
*Imagen referencial - AGENCIAUNO