VALPARAÍSO.– En el marco del debate desarrollado en la Cámara de Diputadas y Diputados por el proyecto que busca erigir un monumento al ex Presidente Sebastián Piñera, la diputada Priscilla Castillo realizó un llamado a elevar el nivel de la discusión política y a poner en el centro las necesidades de la ciudadanía.
Durante su intervención, la parlamentaria planteó que existe un creciente distanciamiento entre la política y las prioridades reales de las personas, enfatizando que el país requiere avanzar en soluciones concretas más que en confrontaciones.
“La gente no quiere más peleas ni frases para el titular, quiere soluciones reales a los problemas que enfrenta todos los días, como la salud, la seguridad y el costo de la vida”, señaló.
ENFOQUE EN LA CIUDADANÍA
La diputada Castillo subrayó que el debate político debe recuperar su sentido de servicio público, orientándose a responder a las demandas cotidianas de la población.
En esa línea, planteó que el tiempo que se destina a enfrentamientos políticos termina afectando directamente la capacidad de avanzar en soluciones para la ciudadanía.
RECONOCIMIENTO Y MIRADA AMPLIA
En el contexto de la discusión sobre el monumento al ex mandatario, la parlamentaria reconoció el rol de quienes han ejercido la Presidencia de la República, destacando la importancia de valorar su investidura.
No obstante, enfatizó que el país también se construye desde múltiples espacios, muchas veces invisibilizados.
“La profesora rural, el dirigente social, el paramédico o el bombero voluntario también representan lo mejor de Chile”, afirmó, ampliando el foco del reconocimiento más allá de las figuras políticas.
LLAMADO AL DIÁLOGO
Finalmente, la diputada realizó un llamado a avanzar en acuerdos y a fortalecer el diálogo como herramienta fundamental para el desarrollo del país.
“Chile no se construye con gritos, se construye con diálogo”, sostuvo, reiterando la necesidad de generar consensos que permitan enfrentar los desafíos actuales.
Asimismo, advirtió que “el tiempo que se pierde en ataques es tiempo que se le quita a la ciudadanía”, reforzando su planteamiento sobre la urgencia de centrar la política en las personas.