Estudios internacionales advierten que el consumo frecuente de bebidas azucaradas podría acelerar la caída del cabello. La evidencia señala que ingerir más de 3,5 litros semanales se asocia a un mayor debilitamiento de los folículos, especialmente en hombres.
En este contexto, Eliana Reyes, directora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de los Andes, explicó que el exceso de azúcar provoca inflamación sistémica y altera el metabolismo, afectando el ciclo de crecimiento del cabello y acelerando su fase de caída.
Las investigaciones indican que altos niveles de azúcar en la sangre dificultan la oxigenación y nutrición del folículo, generando un cabello más fino, frágil y con menor capacidad de regeneración. El alcohol también aparece como un factor asociado a mayor pérdida capilar.
Finalmente, los especialistas recomiendan reducir bebidas azucaradas y fortalecer la alimentación con vitamina D, hierro, zinc y proteínas. Consultar a tiempo permite detectar causas reversibles y prevenir un daño capilar mayor.